martes, 7 de septiembre de 2021

DONDE REPOSAN NUESTROS ANCESTROS. CEMENTERIO DE LA RECOLETA. BUENOS AIRES

 



    He propuesto en alguna oportunidad a la dirección de Cementerios de la ciudad de Buenos Aires, que cuando muestren fotografías de los sepulcros de las distintas familias, muestren también en la medida de lo posible las imágenes de las personas que allí reposan.

    La propuesta, entiendo que puede tener un cierto grado de complejidad por la cantidad de personas que reposan en cada bóveda. Sin embargo, se podría solucionar, haciendo una selección de aquellos que tuvieron mayor participación en nuestra historia.

    Materializo la idea, compartiendo la imagen de la Bóveda  GARCÍA-MANSILLA. Una rama de los García de Saavedra, donde reposan nuestros ancestros, ubicada en el cementerio de la Recoleta de Buenos Aires.

    A la derecha de arriba hacia abajo, se pueden ver las imágenes de nuestros quintos abuelos y genearcas familiares: Pedro Andrés García de Sobrecasa y Clara María Ferreyra y Freire de Landiem. Nuestros cuartos abuelos Manuel José García Ferreyra y Manuela Aguirre y Alonso de Lajarrota y nuestra tía bisabuela Adela Rodríguez Larreta de García-Mansilla.

    A la izquierda de arriba hacia abajo, el escudo de la región de Cantabria, España, bendita tierra de donde venimos, nuestros tatarabuelos y fundadores de nuestro apellido compuesto, Manuel Rafael García Aguirre y Eduarda Mansilla Ortiz de Rozas y sus hijos Rafael García-Mansilla y Daniel García-Mansilla.
Espero sea del agrado de los miembros de este distinguido grupo.


DONDE REPOSAN NUESTROS ANCESTROS. CEMENTERIO del Père-Lachaise - PARÍS - FRANCIA

 


Continuo compartiendo con todos, el lugar donde reposan nuestros antepasados. Ahora lo hago con una imagen de la tumba de los GARCÍA-MANSILLA, que existe en el cementerio del Père-Lachaise de París. División 68, avenue de la Chapelle, line 2.

En la fotografía vemos la lápida que tiene un medallón esculpido en bronce con el rostro de Eduardo que resalta este dignísimo sepulcro. Más abajo, inserté las imágenes con el rostro de nuestros antepasados que allí reposan, junto a él.
Mirando de izquierda a derecha las pequeñas imágenes con el rostro de nuestro queridos ancestros, vemos a nuestros tíos bisabuelos Eduardo Antonio García-Mansilla (Washington 1871- París 1930 ), luego su hermano Carlos García-Mansilla (París 1875 - 1944) y a su derecha la Baronesa María Margarita Rey-Roize (París 1866) su mujer.
 
Aclaro que la mujer de Eduardo, la Baronesa Natalia Ivanova Nicolaieva Ossipowa, nacida en Krasnaïa en 1877, en el Krai de Krasnodar, entonces Imperio Ruso, se encuentra enterrada en el cementerio de Wiesbaden, Alemania a orillas del río Rin, donde murió el 12 de septiembre de 1925.
También está enterrado en dicho cementerio nuestro tío bisabuelo Santiago García-Mansilla, nacido en París el 7 de enero de 1873 y muerto a los cuatro meses el lunes 28 de abril de 1873.

En oportunidad de la muerte de Eduardo Antonio García-Mansilla, "El Diario" de Buenos Aires, en su edición del 10 de mayo de 1930, lo recordó diciendo:
"Ha fallecido ayer en París el compositor argentino Eduardo García-Mansilla, nombre que ocupa un puesto eminente entre los precursores de nuestro arte musical, sin consideramos el momento en que fueran dadas a conocer en nuestro país sus obras teatrales “Iván” y” La Angelical Manuelita”, estrenadas con éxito en el Colón sin contar su vasta como prestigiosa producción de páginas sinfónicas, entre las cuales hay un gusto exquisito una musicalidad singular, todo un intento bien logrado para hacer arte espontáneo y sincero".


Eduardo Antonio García-Mansilla

"García-Mansilla fue un autodidacta singularmente destacado; más que al estudio, a la aplicación constante, sus obras eran el fruto de su temperamento, de su naturaleza artística. La elefancia de formas, la sencillez de procedimientos, la fluidez de su vena melódica, constituían su mejor característica. Hay páginas breves, para canto, de García-Mansilla que son de un valor inestimable, rebosante de melodías, hojas de álbum que se han popularizado en los salones europeos como aquí mismo, sin olvidar la inspirada romanza “L’ abeille” que el músico compuso durante su breve estadía en Tucumán en el año 1918" .

"La melodía de García-Mansilla nos lo presenta en plena posesión de su buen gusto y de su inspiración y ha tenido un éxito a lo sumo halagador".
"La poesía que acompaña a la música es también de su factura y de un encanto sugerente".

"El extinto tenía la virtud de la modestia, dotado de una vasta cultura general que fue refinando con el contacto diario con el mundo intelectual, por su posición de diplomático, inteligente, activo, su personalidad adquirió gran renombre en París, durante los últimos años del siglo pasado, y lo mismo debe decirse de la corte de Rusia, durante el gobierno de los últimos zares. Era García-Mansilla un “causeur” fino, ameno, interesante, un humorista, un espiritual, pues no solo dominaba el arte, la música, la poesía, la literatura, sino que hombre de erudición, vastamente preparado, solía abordar cualquier tema, con conocimientos de causa".


"El extinto, nació en la legación argentina en Washington en el año 1871; joven se marchó a París donde conoció a Jules Massenet, de quien fue discípulo durante un breve período, luego en San Petersburgo trabó relación con Nikolái Rimski-Kórsakov, a quién tuvo por maestro. Pero en García-Mansilla, había un alma inquieta y llena de pasión por lo divino, había el músico nato, que sabía traducir en los sonidos, las evocaciones humanas, que sabía ser elegante, expresivo y sobre todo espontáneo".

Radicado en París, desde hace muchos años García-Mansilla, muere lejos de su patria que tanto amaba y en donde su nombre era tan querido. Su desaparición, que enluta el arte argentino, será recibida en nuestros ambientes culturales y sociales con hondo pesar".


sábado, 17 de abril de 2021

CATALINA ORTIZ DE ROZAS DE MANSILLA

CATALINA ORTIZ DE ROZAS DE MANSILLA
En general es poco conocida la vida de Catalina Ortiz de Rozas y Almada y su familia. Hay innumerables escritos sobre su marido Lucio Victorio Mansilla, pero poco y nada de quién fue la madre de sus hijos. Por eso, hoy la quiero homenajear. La fotografía que ilustra este artículo, gentileza de mi querido primo Prudencio Martínez Zuviría es una tarjeta de visita que ella usaba en la época. Tengo la certeza que no hay otra imagen de ella. Me agradaría estar equivocado.





Fue hija de Prudencio Ortiz de Rozas y López de Osornio y de Catalina de Almada y Toscano. Fue bautizada en Buenos Aires el 12 de mayo de 1831 y murió en la misma ciudad el 26 de noviembre de 1895.


Contrajo matrimonio con su primo hermano Lucio Victorio Mansilla, en Buenos Aires el 18 de septiembre de 1853. Tuvieron cinco hijos: Andrés Pío, nacido en Buenos Aires el 11 de julio de 1854. Murió durante la epidemia de fiebre amarilla a los diecisiete años en 1871; Maria Luisa, nacida en Buenos Aires el 13 de noviembre de 1860 y muerta a los veinticuatro años el 25 de julio de 1885. Contrajo matrimonio con el Conde Maurice Voisins y de Harmond. Tuvieron una hija llamada Emelina, la que murió al cumplir un año; Lucio León Emilio, nacido en Buenos Aires el 17 de enero de 1863 ; Eduarda Esperanza nacida el 14 de noviembre de 1868 y murió a los veinticuatro años el 11 de agosto de 1892. Contrajo matrimonio con José Augusto Perkins Navarro. Tuvieron una hija que nació el 18 de marzo de 1890 a la que pusieron de nombre Rosemonde. Con tan solo dos años de edad quedó huérfana y quedó al cuidado de su abuela Catalina y León Carlos que nació en Buenos Aires el 8 de abril de 1872.


Prudencio Ortiz de Rozas y López de Osornio
- Buenos Aires 1800. Sevilla, España 1859 -

Como verán, tuvo una vida signada por la tragedia. Perdió a sus cinco hijos y a una nieta en vida de ella. La única nieta que sobrevivió a tanto dolor, llamada Rosemonde le dio una razón para seguir viviendo y aceptar su destino y con las pocas fuerzas que le restaban ocuparse de su educación. Carlos Alberto Mansilla Ortiz de Rozas, su cuñado, nos dejó sentidas palabras sobre esta mujer abnegada.


“Con Catalina Rozas, el general Mansilla formó una familia admirada y respetada, que desapareció muy pronto, ante los inexorables designios de Dios, sufridos, en medio de los grandes afectos, que recibió de parte de sus contemporáneos, en premio a sus mejores y más empeñosas empresas, como militar, escritor, político y hombre de gobierno.”


“Catalina Rozas – modelo de virtud – es todavía recordada por las pocas grandes damas de su época que le han sobrevivido, entre ellas la señora doña Rufina Reynolds de Garmendia, quién cuando habla de su persona refiere cuan bella se le presentó en su casa el día que le hizo su visita de desposada”


“En su hogar Catalina Ortiz de Rozas era una de aquellas matronas que sólo vivían para el culto de la familia, ayudando a su esposo, el ilustre general, cuando comenzaba los primeros pasos en su azarosa vida de escritor y de político. Todavía existen personas que recuerdan haberla visto dentro de la modestia de su hogar servir de secretaria a su esposo, al redactor de artículos que escribía para la prensa del Paraná, mientras sus hijos dormían y cuyo sueño al mismo tiempo velaba.”

Palacio de Monsalud. La casa de sus padres en Sevilla, España


“Esta noble señora, triunfante ya en general en su vida pública, desapareció de los grandes salones y de la sociabilidad argentina cuando la fatalidad dio muerte a todos sus hijos, dedicándose a cuidar con todo esmero y afección a su única nieta.”
“Su íntima amiga, doña Cipriana Lahitte de Sáenz Peña – esposa y madre de los doctores Luis y Roque Sáenz Peña, que fueron presidentes de la República – refería, hasta poco antes de su muerte, que no obstante la amistad íntima que las unía, no consiguió jamás moverla de su retiro.”


“Eduarda Esperanza –nombre impuesto en homenaje a su querida hermana Eduarda Damasia - que fue la última de esos hijos en desaparecer, era una hermosa joven, de aquellas que, educadas en Europa, unía a su belleza singular un espíritu intensamente cultivado, y del tal magnitud que Sarah Bernhardt, en París, le auguró mejor destino que el suyo en el teatro.”


“En medio de su exquisita feminidad, fue en su tiempo precursora de la mujer deportiva que hizo de ella una figura sobresaliente, en nuestra sociedad; hija de un célebre tirador y esgrimista, manejaba las armas con la misma maestría que su padre; jugaba al billar con el autor de sus día, derrotándolo a menudo, quitándole muchas carambolas; andaba a caballo como una verdadera amazona, arrancando numerosos aplausos en las avenidas de Palermo cuando su brioso corcel (uno de los mismos que “jineteaba” el general) se encabritaba, y ella con la aristocracia y a la vez enérgica mano, lo dominaba, poniendo a veces en grandes apuros a Mansilla, que era su eterno caballero en aquellas matinales excursiones.”


“Esta hija tan querida, se unió en matrimonio a Jorge Alfredo Perkins. Los jóvenes esposos establecieron su residencia al pie de los Alpes Marítimos, en Mentón, donde el ingeniero Perkins desempeñaba las funciones de cónsul argentino. Su residencia se convirtió bien pronto en el punto obligado de reunión de muchas intelectualidades francesas, que concurrían a hacer música y poesía y oír hablar de las tierras del Plata, que hasta entonces en esa ciudad francesa se conocían como “terre de sauvages”


“Entre los muchos concurrentes frecuentaba el hogar de los Perkins la notable literata Rosmond Gerar de Rostand, esposa de Edmond Rostand, que fue la madrina de bautismo de la única hija habida en ese matrimonio, Rosita Perkins Mansilla, hoy la esposa del ya prestigioso jurisconsulto anglo-argentino docto Carlos G. Bollaert, hijo de Mr. Charles W. Bollaert, uno de los “ases” de su tiempo en la colectividad británica en la Argentina, y nieto de Mr. William Bollaert, caballero de la Torre y de la Espada de Portugal, voluntario en el asedio de Oporto en 1832, durante la guerra miguelista de Portugal.”


“Este último, militar, explorador, geógrafo, químico y literato, fue una de las figuras sobresalientes en Inglaterra durante la primera mitad del Siglo XIX. Observador e investigador llevó su espada y brindó su acción a varias expediciones en Portugal y más tarde en España, haciendo la crónica de los episodios militares, desde el año 1832 a 1840, con tanta precisión y amenidad que mereció el calificativo de “Historiador Oficial” de las guerras de la sucesión.”


“Su actividad como químico, como explorador y como hombre de letras lo trajo a Sud América, donde hizo muchas y grandes cosas, siendo una persona muy recordada durante largos años con entusiasmo y admiración tanto en la Argentina como en Chile, conceptuado siempre como un verdadero americanista después de la publicación de su obra: “Nueva Granada, Ecuador, Perú y Chile” publicada en 1860…”


“Rosa Perkins Mansilla, nieta sobreviviente del general Lucio Victorio Mansilla, de su unión con el doctor Carlos G. Bollaert ha tenido tres hijos: una mujer de nombre Giselle, fallecida muy niña; Carlos Guillermo y Lucio Alberto Mansilla. De modo, pues, que el protagonista de Soiza Reilly tiene actualmente su representación en esta distinguida dama, tan bella y talentosa como su abuelo el general Lucio Victorio Mansilla y su señora madre Eduarda Esperanza Mansilla Ortiz de Rozas que fue una “perla de nuestros grandes salones” durante los últimos años del siglo pasado, y en sus dos hijos varones que son toda una promesa entre nuestros hombres de futuro”

viernes, 9 de abril de 2021

LUCIO VICTORIO MANSILLA ORTIZ DE ROZAS


POR ROGELIO ALANIZ

El 23 de diciembre de 1831 nació en Buenos Aires Lucio Victorio Mansilla. Su padre era el general Lucio Norberto Mansilla, guerrero de la Independencia y héroe de Ituzaingó, como luego lo iba a ser de la Vuelta de Obligado. Su madre Agustina Ortiz de Rozas era una de las mujeres más hermosas de Buenos Aires, la más linda sin lugar a dudas —dirá un periodista inglés—, pero, en primer lugar, era la hermana de Juan Manuel Manuel de Rosas.


La infancia de Lucio fue feliz. Por lo menos, eso es lo que dice su hermana Eduarda. Pertenecía a una familia poderosa y su tío era el hombre fuerte de la Confederación. Lucio siempre respetaría a don Juan Manuel. A veces deslizaba alguna crítica, alguna ironía, pero en lo fundamental la actitud era de respeto. Viejo y escéptico, escribirá que de niño su tío le parecía un Dios; de muchacho, un héroe, y ahora sabía que apenas era un hombre.

Si el niño fue travieso, el adolescente sería indisciplinado y transgresor. Los amoríos con la célebre Pepita y el deseo romántico de los amantes de fugarse a Montevideo para disfrutar de la vida habilitaron la intervención de la policía. Como se trataba del sobrino de Rosas, el escándalo no pasó a mayores, pero los unitarios en el exilio dirían que la conducta del niño Lucio no era muy diferente de la de Camila, con la diferencia de que a Camila la fusilaron, mientras que a él lo mandaron a descansar a la estancia de uno de sus tíos, don Prudencio Rosas.

En esas vacaciones forzosas, Lucio habría de conocer a la que sería su mujer —y su víctima— para toda la vida: Catalina Ortiz de Rosas, hija de Prudencio y, por lo tanto, su prima. Los rumores hablan de otros escándalos y de un viaje a Oriente y Europa para tomar distancia de las maledicencias de los vecinos. Lucio, para entonces, aún no había cumplido los veinte años, pero ya era un joven elegante, desenfadado e inteligente.

Se cuenta que su padre un día lo descubrió leyendo el “Contrato Social” de Rousseau. Se lo quitó y después le dijo a modo de explicación y advertencia: “Mire, mi amigo, cuando uno es sobrino de Rosas no lee el “Contrato Social’ si se ha de quedar en el país, o se va de él si quiere leerlo con provecho”. Lucio se iría al extranjero no sólo a leer libros prohibidos, sino a vivir pasiones prohibidas.

Cuando regresó, dos años después, ya sería para siempre el dandy porteño que asombraría y escandalizaría con sus audacias a la pacata clase alta de la aldea. Después de Caseros, a su familia no la tocaron. Los vencedores persiguieron a los vencidos, pero al general Mansilla no lo molestaron (1). Tampoco a Lucio y sus hermanos.

Sin embargo, en 1856 Lucio volvería a protagonizar otro de sus célebres escándalos. En una función de gala celebrada en el Teatro Argentino, insultó desde uno de los palcos al senador José Mármol, el autor de “Amalia”. En el teatro estaba toda la clase dirigente porteña, incluido Sarmiento. Según Mansilla, Mármol había faltado el respeto a su familia y, muy en particular, a su padre. En efecto, en uno de los capítulos del libro había una mención a un Mansilla —su padre— que se dejaba sobornar.

Después de semejante escándalo, nadie estaba dispuesto a detenerse en sutilezas literarias. Lucio fue detenido y, gracias a las gestiones familiares, en lugar de ir a la cárcel se lo desterró. Fue así como el muchacho llegó a Paraná, capital de la Confederación. Algunos historiadores aseguran que su viaje a Paraná fue un gesto de solidaridad con el ideario federal. Para esos años, las ideas políticas de Mansilla no estaban muy definidas. Lo más probable es que haya optado por la Confederación por razones personales, pero sobre estos temas nunca se puede decir la última palabra.

Lucio en Paraná se destacó como periodista. Sus artículos eran admirables, a tal punto que luego fue contratado por un diario de Santa Fe y durante unas semanas habría de vivir en esa ciudad, aunque al poco tiempo regresó a Paraná donde podía lucir con más comodidad sus condiciones de gentleman.

Para 1860, Lucio estaba de nuevo en Buenos Aires. Viajaba, escribía, frecuentaba los clubes sociales y era uno de los niños mimados de la clase alta porteña. El bon vivant, el patricio distinguido, el clubman elegante y burlón, era, además, un gran escritor y un hombre valiente. Quienes se atrevieron a poner en duda su coraje debieron enfrentarlo en el campo de honor y, allí, comprobar que podía ser un feroz e implacable duelista.


En la guerra con el Paraguay escandalizaría a los oficiales porque se jactaba de ser el soldado más elegante del batallón. O porque, en lugar de sumarse a la jarana en las horas de descanso, se retiraba a un costado del camino a leer y escribir.

Nunca, ni en los momentos más difíciles, olvidaría que era un Mansilla. Siempre sería un hombre orgulloso de su linaje. Pero también demostraría que, llegado el caso, podía ser atrevido y temerario. En la guerra del Paraguay peleó en las trincheras y se expuso. Dominguito, el hijo de Sarmiento, murió en sus brazos. Los soldados y los oficiales aprendieron a respetar al hombre que se vestía como un gentleman, se burlaba de la vida y de la muerte, leía cuando todos se divertían y escribía cuando la tropa descansaba.



A Lucio Mansilla hay que pensarlo como un hombre de la clase dirigente, como un patricio antes que como un oligarca. Liberal y conservador, siempre estuvo un poco más allá de las ideologías. Fue uno de los exponentes más representativo de la Generación del ‘80, tal vez el más simpático y uno de los más lúcidos. Sus artículos en los diarios, sus célebres causeries, siguen siendo un modelo de prosa elegante, ponderada por escritores como Borges, Bioy Casares y Victoria Ocampo.

Lucio Mansilla escribía como hablaba, pero esa virtud sólo la logran los grandes escritores. Sus frases eran coloquiales, abundaban las digresiones, los comentarios dichos al pasar, el humor refinado, la observación sutil, la palabra elegante. Su libro “Una excursión a los indios ranqueles” es considerado, junto con el “Facundo” de Sarmiento, una de las mayores obras de la literatura nacional. Con ese libro, Mansilla demostró que era algo más que un dandy, un niño bien o un patricio ocioso. Allí estaban la observación medida, la reflexión profunda, la puesta en escena a veces trágica, a veces dramática, nunca pintoresca.

La vida de Mansilla parecía estar iluminada por el éxito y la felicidad. Todos se rendían a su encanto y talento. También a su coraje y a su corazón generosos. Sin embargo, no todos eran brillos en su vida. Su matrimonio fue un fracaso; siempre lo supo. Tuvo cuatro hijos y le tocó la tragedia de verlos morir a todos. El hombre que proclamó la candidatura a presidente de Sarmiento nunca pudo ocupar un cargo político importante, a pesar de que lo deseó hasta el final. Consultado habitualmente por los grandes políticos de su tiempo, jamás lo convocaron a ejercer cargos. Era demasiado inteligente para ser manipulado, demasiado distinguido para ser ignorado y demasiado independiente para ser subordinado.

Murió en octubre de 1913. En París, por supuesto, “la única ciudad donde se puede ser feliz sin hacer nada”. Príncipes, políticos, diplomáticos y poetas se hicieron presentes en la ceremonia final. El principal diario de París le dedicó una columna. La muerte lo encontró con los ojos abiertos y el corazón atento. Admitía haber cometido errores, admitía haber sufrido, pero no se arrepentía de la vida. En uno de sus últimos escritos decía: “Yo amo sin embargo hasta el dolor y el remordimiento, porque me devuelven la conciencia de mí mismo”. William Faulkner no podría haberlo escrito mejor.

NOTA: La fotografía que adorna este artículo, está en el Archivo General de la Nación y fue coloreada digitalmente.

Fuente: Blog del periodista Rogelio Alaniz. Publicado el 30 de marzo de 2021.

(1) Debo aclarar que el 3 de febrero luego de la batalla de Caseros la familia se desmembra.

Su padre Lucio Norberto, al ver el resultado de la misma, no quiso imitar a muchos federales rosistas que se pasaron al bando contrario y decide partir a Europa con sus hijos Lucio Victorio y Lucio Norberto (h) -Luchito- a bordo del barco Prince. Sus antecedentes le auguraban una posición política respetada por liberales y federales pues era amigo de Bernardino Rivadavia y no era un federal fanático. Junto a ellos viajan Domingo Faustino Sarmiento y Máximo Terrero

“Después de 1852, el general Mansilla se retiró a Francia. La corte deslumbradora de Napoleón III le abrió sus puertas a su renombre. Cuando penetró en las Tullerias con la desenvoltura de un gran señor habituado a ver cosas muy grandes; con sus cabellos y bigotes blancos que realzaban su hermosa apostura militar; cubierto el pecho de medallas y condecoraciones que llenaban su alma de orgullo patrio; destacándose en su fisonomía noble y severa los perfiles acentuados de Turena y la arrogancia caballeresca de Felipe de Koenigsmark, colmáronlo de distinciones los magnates, y muy principalmente los generales que se habían batido con él como leones en Obligado, San Lorenzo y el Quebracho”

No pudo volver a su patria hasta el año 1858, permaneciendo en Montevideo. luego en Paraná hasta que lo autorizaron a ingresar a Buenos Aires sin consecuencias para él.


jueves, 8 de abril de 2021

¿DE DONDE VENIMOS? La familia Aguirre de Donamaría.

 

Quiero compartir con los lectores de este blog, el lugar de origen y la casa solariega  de una rama de la familia Aguirre -cuya sangre ostento- cuya sucesión continuó en la Argentina con el arribo a Buenos Aires de Agustín Casimiro de Aguirre Micheo Bengoechea y Uztariz, bautizado en la Iglesia parroquial de Asunción de Nuestra Señora, en Donamaría, Comunidad Floral de Navarra el 8 de septiembre de 1744. El mismo, era funcionario de la corona española y vino en comisión, procedente del Real Consulado de Cádiz. Se radicó en la ciudad de Buenos Aires y fue Alcalde de Segundo Voto. Obtuvo varios ascensos hasta obtener el grado de Teniente Coronel de los Reales Ejércitos, Comandante del Regimiento de Milicias, Regidor y Alferez  Real de Buenos Aires. Contrajo matrimonio con María Josefa Alonso de Lajarrota y de la Quintana, bautizada en la ciudad de Buenos Aires el 18 de abril de 1757.


Conocer nuestros antecedentes culturales y saber de dónde venimos nos ayuda a desarrollar y entender nuestra verdadera esencia y saber quiénes somos en realidad. La forma en que nos relacionamos con las historias familiares nos ayuda a establecer nuestra identidad esencial única y auténtica.

El estudio del linaje de la familia Aguirre, es primordialmente fruto de la pluma de nuestro querido pariente Carlos Ibarguren (h), quién luego de largos años de investigación nos brindó la posibilidad de conocer en profundidad, nuestras raíces navarras. El me obsequió su obra: “Los antepasados. A lo largo y más allá de la Historia Argentina”.Tomo II. Los Aguirre. Buenos Aires. Año 1983.

También se ocuparon entre otros de esta familia con sus obras, mi tatarabuelo: Manuel Rafael García Aguirre: “Casa de los Señores de Aguirre y Lajarrota”, trabajo inédito ; Ricardo Lafuente Machain: “Los Saénz Valiente y Aguirre” ; mi abuelo Manuel Rafael García-Mansilla Mantilla: “Los Aguirre” trabajo publicado en colaboración con  Carlos Calvo en el tomo único del “Antiguo Nobiliario del Rio de la Plata, páginas 9 a 24, editado en Buenos Aires en el año 1924; “Linajes Argentinos” Revista Atlántida, Buenos Aires, Año 1935; Martín de Cléves: “Palacio de Aguirre. Casas Solariegas”. Plus Ultra. Buenos Aires; José María Pérez Valiente: “Aguirre. Heráldica Argentina. Apellidos ilustres”. Plus Ultra. Buenos Aires; Félix de Rújula: “Real Despacho Confirmatorio de Hidalguía y Blasones de Manuel José Aguirre y Anchorena”. Madrid 10 de diciembre de 1901.



sábado, 23 de mayo de 2020

DANIEL GARCÍA-MANSILLA (1866-1953) UN EJEMPLO PARA LA DIPLOMACIA ARGENTINA.



          Nació en la Legación Argentina en París, Francia, un lunes 8 de octubre de 1866. Fue jurisconsulto, diplomático, escritor y sacerdote. Como él mismo lo relata, con ironía, en sus memorias: “los hijos de los diplomáticos nacemos entre dos baúles y tres valijas, donde podemos y como Dios manda”. Fue bautizado en su ciudad natal, el 12 de octubre de 1866. Dos años después partió con su familia a los Estados Unidos, donde permaneció más de cinco años. Corría el año 1872, cuando el Presidente Sarmiento encomendó a su padre Manuel Rafael García Aguirre, se encargue de la contratación y seguimiento de la construcción de barcos de guerra en Londres y París.

Ya en Francia, comienza sus estudios en las ciudades de París, Amiens y Vannes, siguiendo los destinos de su cuñado el entonces capitán Charles Marrier de Lagatinerie, militar francés, casado con su hermana mayor Eduarda “Eda” García-Mansilla. Posteriormente, ingresa al colegio jesuita San Francisco Javier de la ciudad de Vannes, Bretaña, como pupilo, en el que permanece siete años. Allí comienza su formación cristiana y hace sus primeras armas con el recitado de textos clásicos, en actos y representaciones teatrales. En los meses de agosto y septiembre, en compañía de su hermano Eduardo, viven en casa de su tía Manuelita Rosas de Terrero en Londres.

          Finalizada su formación primaria, terminó su bachillerato en la Universidad de Rennes, hoy capital de la región de Bretaña. Posteriormente, completó el nivel universitario en Derecho y Ciencias Morales y Políticas en la Universidad de la Sorbona en París. Una rigurosa disciplina le permitió aprender varios idiomas y perfeccionar su dicción en francés, inglés, italiano y algo de alemán. Más tarde aprendió el portugués. La música era una de sus pasiones y cantaba con frecuencia con su hermano Eduardo.

Colegio San Javier de Vannes, Bretaña, Francia
       Comenzó su carrera diplomática el 18 de octubre de 1886 al ser nombrado, por el Presidente Miguel Juárez Celman, como Agregado a la Legación de Italia, bajo la conducción del Ministro Antonio del Viso. En su larga vida de diplomático ocupó muchos cargos en distintas delegaciones y se convirtió en uno de los miembros del servicio exterior argentino más reconocido. Podemos citar algunos de sus cargos: Oficial de la Legación en Alemania (3-12-1887), Secretario en la Legación de Austria-Hungría (2-1-1888), Primer Secretario interino en comisión en Chile (2-12-1890), Primer Secretario en Brasil (29-7-1893), Encargado de Negocios interino y a cargo del Consulado General de Río de Janeiro (6-10-1893), Primer Secretario en Chile (Febrero 1895) , Primer Secretario en Italia y Suiza (2-6-1896), Primer Secretario en Francia, Bélgica y Santa Sede (2-1-1899), Enviado Extraordinario en misión especial para representar al gobierno en la coronación de S.S. Pio X (Agosto de 1904), Ministro Plenipotenciario en Paraguay (18-9-1905), Ministro Plenipotenciario en Perú y Ecuador (31-1-1907), Ministro Plenipotenciario ante la Santa Sede (22-10-1914), Embajador Extraordinario y Plenipoteciario ante el gobierno de España (8-11-1927) Se extiende su representación otorgándole el cargo de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante la República de Portugal (31-5-1932). Fue uno de los diplomáticos más condecorados de la historia de la diplomacia argentina.

     El gran escritor español Torcuato Luca de Tena nos dejó un magnífico recuerdo sobre la personalidad y la actuación de nuestro tío bisabuelo. “Coincidió con nosotros en el “Cabo de Hornos” un singular personaje: el que fue embajador argentino en el Madrid rojo, señor García-Mansilla que regresaba a su tierra después de haber cumplido en España unas de las labores diplomáticas más brillantes, benéficas y hasta heroicas que cabe imaginar. En mis “Papeles para la pequeña y la gran historia digo de él: “Conocí a García-Mansilla en plena guerra mundial a bordo del Cabo de Hornos, que tardó cuarenta y seis días en hacer el trayecto de Cádiz a Buenos Aires, a causa del rumbo que imponían las potencias beligerantes a los buques neutrales. Estaba casado con una señora Larreta, hermana de Enrique, el gran escritor argentino, autor de la famosa novela “La Gloria de don Ramiro”. Era García-Mansilla un hombre pequeño, enjuto, pálido, con una barbita en punta, similar a la del Caballero de la mano en el pecho, retratado por El Greco. En el Madrid rojo hizo una soberbia labor a lo Pimpinela Escarlata, solo comparable a la realizada por su colega Aurelio Nuñez Morgado, embajador de Chile. Miles de españoles perseguidos deben su vida a estos dos diplomáticos sudamericanos” Empero, el desvelo y la generosidad de este representante argentino no se limitó a la capital de España. El fue quién consiguió la mediación de la Cruz Roja Internacional, en colaboración con la Royal Navy británica, para liberar y salvar de una muerte segura a las mujeres presas en las cárceles flotantes de Bilbao, entre las que se encontraba Maria Luisa Brunet, hermana de mi madre, quién así lo cuenta en sus memorias”.

       “Era García-Mansilla un ingenioso sabelotodo, archivo viviente de noticias pintorescas de la más variada índole y curiosísimas anécdotas. Me distinguió con el afecto de un abuelo con un nieto. Y en los frecuentes paseos por cubierta durante la larguísima travesía, aprendí de él no pocas novedades.”

      Entre su obras literarias podemos citar: “Alma y Sangre”, “Palabra íntima”,“Choses à dire”, “Le portes saintes”, “La justiciere”, “Tartarín de Amérique”, “Poisson de’avril” y “Visto, oído y recordado” Escribió también con el pseudónimo de André de Luján.

        Pretender evocar la figura de este destacado diplomático argentino, excede el propósito de esta semblanza. Su polifacética vida, plena de riquísimas experiencias, aventuras, proyectos, y actividades de todo tipo fue en buena parte relatada en un libro de su autoría titulado: “Visto, oído y recordado” Apuntes de un diplomático argentino, publicado por la Editorial Kraft en el año 1950. Sin embargo, quiero compartir un suceso de la historia del mundo en el que tuvo gran protagonismo. Me refiero a la Guerra Civil Española.

     El embajador Juan Archibaldo Lanús, en su magnífico libro titulado: “Aquel Apogeo” nos relata este hecho, del que haré una pequeña síntesis: “El gobierno del general Agustín P. Justo confirmó el nombramiento del embajador Daniel García-Mansilla ante la República Española, quién había sido previamente designado por el presidente Hipólito Yrigoyen ante el gobierno del general Miguel Primo de Rivera”

“García-Mansilla será, junto con lo demás diplomáticos acreditados en España, el protagonista de la más inusual y extraordinaria historia que haya vivido una misión argentina en el exterior. Lo acompañará el consejero Edgardo Pérez Quesada quién, ocurridos los acontecimientos que relataremos más adelante, quedo a cargo de la Embajada argentina en Madrid, luego trasladada a Valencia. El cónsul en San Sebastián era Alberto Castro Gache, el cónsul general en Barcelona Jorge Blanco Villalta y otros funcionarios de menor jerarquía serán protagonistas de este relato.”

“Este embajador y todos los funcionarios y oficiales de Marina argentina que lo secundaron en los difíciles momentos de la Guerra Civil en España serán los héroes de una acción humanitaria cuya memoria constituye un orgullo para la generosa nación argentina.”

“El embajador y su familia se habían trasladado desde Madrid a Zarauz, pequeño pueblo cercano a la capital donostiarra, donde estaba la sede del gobierno durante el verano. Llegaron el 13 de julio cumpliendo el traslado que hacían casi todas las embajadas acreditadas ante la República. Había alquilado al efecto una residencia llamada la Casa Azul de Ayala…”

“Era difícil prever los acontecimientos. La Embajada no tenía ninguna seguridad, sólo se atinó a izar la bandera. La residencia estaba aislada, García-Mansilla solo pudo comunicarse con el exterior en esos días a través de un buque británico surto en la rada del puerto. Desde Londres la Cancillería recibió el 27 de julio un telegrama de García-Mansilla donde se informaba su incomunicación, adelantando que otorgaría el derecho de asilo a los españoles en peligro que se lo pidiesen”

La Casa Azul de Ayala, Zarautz, Vizcaya, País Vasco, España.
Fotografía gentileza de Ángel Campo López.

“El canciller Saavedra Lamas se comunicó el 5 de agosto transmitiendo su apoyo a la acción en defensa del derecho de asilo, diciéndole a este corajudo diplomático en Zarauz lo siguiente. “lo estimulo y felicito por su patriotismo para continuar manteniendo con altura y energía nuestra representación , especialmente en lo que concierne al asilo prestado a refugiados, que este gobierno considera inviolable y está dispuesto a no permitir que sea burlado”… “no debe abandonarlos en ninguna circunstancia por esta en juego el honor nacional en el asilo acordado y que responde a un derecho consagrado especialmente en América”

El diario “La Razón del 7 de agosto de 1936 comentaba la grave situación de García-Mansilla: “La residencia del embajador sufre un fuerte bloqueo. La zona se halla en poder de las juntas organizadas conforme al estilo soviético. Miembros de estas juntas presionan sobre los ciudadanos asilados en casa del doctor García-Mansilla, invitándoles a que se entregasen prisioneros, a fin de evitar ulterioridades y relevar de un compromiso de tanta responsabilidad al representante argentino. Pero éste es el primero en oponerse a que los asilados abandonen la residencia, puesto que para ellos significaría sin duda alguna la muerte segura, aparte de que está decidido a que se reconozca el derecho de asilo. Se comenta con admiración el noble y firme gesto del embajador, quién por otra parte, ha recibido instrucciones de la Cancillería de su país en el sentido de no abandonar a su suerte a los refugiados”

“La presión para apoderarse de los asilados continuó. El 8 de agosto llegó una comisión de la Federación Anárquica Ibérica que, con ametralladoras y bombas en mano, exigió la entrega de los que pensaban matar como lo hicieron con sesenta oficiales y sargentos del Cuartel de Ayala cuyos cascos portaban”

“El 11 de agosto el señor Presidente Agustín P. Justo le pidió que ponga término de inmediato a la situación retirándose con sus asilados..” “Daniel García-Mansilla morigerará su apasionada cruzada por salvar vidas, pero tendrá la satisfacción de la noble tarea que cumplió. Era una persona idealista que demostró poseer la gracia de esa virtud criolla que se llama ¡coraje! “Recibió innumerables cartas de agradecimiento de las más de 400 asilados que salvaron su vida por su acción humanitaria.

Adela Rodriguez Larreta
Contrajo matrimonio, en Buenos Aires, el 2 de enero de 1905, con Doña Adela Rodríguez Larreta y Maza, hermana del escritor Don Enrique Larreta e hija de Don Carlos Rodríguez Larreta, nacido en Montevideo, el 15 de octubre de 1834 y de Doña Adela Agustina Maza y Oribe, bautizada en Montevideo, el 13 de mayo de 1849. Sin descendencia. Tía Adela murió en Buenos Aires, el 1 de septiembre de 1944.

En el año 1953 recibió el sacramento del Orden Sagrado y previa autorización Pontifícia del Papa Pío XII se ordena de sacerdote. Cotidianamente oficiaba la misa en la Iglesia del Pilar de Buenos Aires. Es el único miembro de nuestra familia que recibió los siete sacramentos de la Iglesia Católica. Murió en Buenos Aires en su residencia de Callao y Las Heras, el domingo 23 de junio de 1957. Está enterrado en la Recoleta, en la bóveda de los García-Mansilla. Una rama de los García de Saavedra

Fuente: "Los García-Mansilla y de Zavalía" Por Manuel Rafael García-Mansilla y Zavalía. Editorial Virtudes. Año 2018.

martes, 10 de marzo de 2020

LEÓN ORTIZ DE ROZAS y LUCIO VICTORIO MANSILLA. Un error que era necesario corregir.





          Durante muchos años, debido a un error involuntario del Museo Histórico Nacional que clasificó un daguerrotipo realizado aproximadamente en el año 1850 con el nombre de Lucio Victorio Mansilla y Ortiz de Rozas, pero que en realidad correspondía a la imagen de su primo hermano León Bartolomé Ortiz de Rozas y Almada, provocó que muchos investigadores y editores citaran el nombre en forma errónea, llegando a publicarse como tapa de algunos libros, como el caso del publicado por la Academia Argentina de Letras y el de Nestor Tomás Auza,  referidos a la vida y obra de Lucio Victorio Mansilla o Wikipedia que publica su foto equivocadamente.




          Hoy la directora del Museo Histórico Nacional, Doña Viviana Gabriela Melloni de Mallol, percatada del error por la acertada intervención de Don Prudencio Martínez Zuviría, descendiente directo de Don Prudencio Ortiz de Rozas López de Osornio, quién durante años vio el daguerrotipo en casa de su abuelo, dispuso poner el verdadero nombre al daguerrotipo y terminar con el equívoco.

          ¿Porqué se produjo el error? Al morir Lucio Victorio Mansilla, en París eL 8 de octubre de 1913, su viuda Doña Mónica Torromé, ya de vuelta en Buenos Aires, decide donar al Museo Histórico Nacional objetos y documentos que pertenecieron a su marido, entre ellos el daguerrotipo al que hacemos referencia. Como no conoció a León Ortiz de Rozas, ya que éste había fallecido muchos años antes de su casamiento y quizás el hecho que ambos primos tenían un parecido físico con su marido generó este equivoco que duró muchos años. Si vemos con atención las dos imágenes no es difícil darse cuenta que son personas distintas.

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