martes, 6 de agosto de 2019

JOSÉ GUTH, EL PINTOR DE LA VIEJA BUENOS AIRES y LA FAMILIA GARCÍA-MANSILLA


José Guth, promotor del arte en la vieja Buenos Aires.

"Pintor de origen suizo nacido en 1788. Arriba a Buenos Aires en 1817. Los medios destacan su presencia como Profesor de dibujo particular, pintura histórica y retratista al óleo, uno de los primeros artistas itinerantes que llegó a Buenos Aires por ese entonces. Fue el primer Director de la Academia de Dibujo. En la Universidad Nacional de Buenos Aires fueron sus alumnos Carlos Morel y Fernando García del Molino, entre otros. En agosto de 1824, le fue otorgada la ciudadanía argentina. Ejerció la docencia hasta 1828, retirándose a un campo en Entre Ríos por prescripción médica. En 1850 muere trágicamente. La línea de trabajo de José Guth insistía en la perfección de la técnica lograda con el minucioso sombreado a lápiz tomando los grabados como modelo. María Lía Munilla Lacasa, Siglo XIX: 1810-1870.

“Las invasiones inglesas de 1806-1807 y el movimiento revolucionario de 1810, lejos de generar nuevas empresas pedagógicas, postergaron toda iniciativa hasta 1815, fecha en que el fraile recoleto Francisco de Paula Castañeda abrió una nueva Academia de Dibujo que funcionó en la salas del Consulado y que se mantuvo, no sin vaivenes, hasta 1821. Como director de esta academia se desempeñó por un tiempo el pintor suizo José Guth, uno de los primeros artistas itinerantes que llegó a Buenos Aires por ese entonces. Al crearse en 1821 la Universidad de Buenos Aires por iniciativa de Bernardino Rivadavia, esa academia de dibujo fue incorporada al Departamento de Ciencias Exactas y transformada en la cátedra de Dibujo de la Universidad, Guth quien regresaba de un viaje por Montevideo y Brasil –característicos destinos de estos pintores viajeros-, volvió a desempeñarse en esta oportunidad al frente de la cátedra hasta fines de la década en que debió renunciar por problemas de salud. Pese a ello, la cátedra de Dibujo continuó en funcionamiento, con creciente participación de alumnos, hasta aproximadamente 1835, bajo la dirección del italiano Pablo Caccianiga. […]

Coronel Don Pedro Andrés García de Sobrecasa
La presencia itinerante de José Guth en Buenos Aires expresa bien otro fenómeno, que va a tener decisiva importancia en el panorama artístico local de principios de siglo: el arribo –tímido todavía, pero que se irá haciendo más frecuente a lo largo del período- de artistas provenientes del extranjero, quienes llegaban a estas latitudes probablemente atraídos por las perspectivas económicas que el proceso independentista prometía a los viajeros. […]

Durante la gestión presidencial de Bernardino Rivadavia, el gobierno recibió dos propuestas para un museo artístico provenientes de particulares, una de ellos de José Guth –por ese entonces profesor de dibujo de la Universidad- y la otra del comerciante austríaco José Mauroner. Desafortunadamente ambos proyectos aparecieron en el momento en que se desataba la Guerra con el Brasil , la cual, a la vez que impedía cualquier desvío de fondos públicos a otros fines que no fueron bélicos, postergaba indefinidamente la concreción de los proyectos. […]

Si bien la exposición de cuadros en el Colegio de Ciencias Morales (San Ignacio) organizada por el comerciante austríaco no fue estrictamente la primera muestra de arte exhibida en Buenos Aires –en 1817 la Sociedad del Buen Gusto en el Teatro, fundada por sugerencia de Rivadavia, aparentemente había realizado en el Colegio de San Carlos una exhibición y venta de pinturas que, hasta donde se sabe, tuvo muy poca repercusión-, fue sin duda el acontecimiento artístico más importante que desde el punto de vista artístico pudieron experimentar los pintores locales, quienes, jóvenes aún, se estaban formando en la cátedra de Dibujo de la Universidad de Buenos Aires.

Clara María Ferreyra de Lima y Freire de Landiem
Para ese entonces, José Guth ya se había alejado de la enseñanza y en su cátedra había sido reemplazado por el artista italiano Pablo Caccianiga, quien acreditaba un desempeño prolongado como catedrático de dibujo y pintura en la Real Universidad de Palermo.”

Este talentoso artista, retrato a nuestros quintos abuelos paternos el Coronel Don Pedro Andrés García de Sobrecasa y a su mujer Doña Clara Frereyra de Lima y Freire de Landiem, óleos que no están catalogados en su obra por haber estado siempre en el ámbito familiar.

Hoy están bajo el cuidado de la familia García-Mansilla que los resguarda desde el año 1820, fecha en que fueron pintados por el artista que nos ocupa.




Fuentes: María Lía Munilla Lacasa, Siglo XIX: 1810-1870.En: José Emilio Burucúa (Dir.), Nueva Historia Argentina, Vol I: Arte Sociedad y Política. Buenos Aires, Sudamericana, 1999.

Celeste Gómez y Micaela Fraticelli, 2° Humanidades, Instituto Euskal-Echea.

José Emilio Burucúa, Nueva Historia Argentina, Volumen I: Arte Sociedad y Política. Buenos Aires, Sudamericana, 1999. Diccionario de Artistas Plásticos de Argentina de Adrián Merlino, Edición del Autor, Buenos Aires 1954.

miércoles, 31 de julio de 2019

LEONOR DE AMÉRICA.Nuestra ascendencia americana.

La familia García-Mansilla, por ser descendientes directos de Agustina Martina Ortiz de Rozas y López de Osornio,hermana menor de Don Juan Manuel de Rosas, tiene el privilegio de llevar en su sangre la savia de la tierra americana.

España en la conquista de América, convalidó lo que ninguna nación permitió con los conquistadores, promover la fusión de sangre y reconocerle nobleza para dar forma a la naciente raza criolla. El español, que en su propio solar negó a otras razas la mezcla de sangre, no tuvo reparos en crear alianzas indisolubles con la sangre india.

Las Reales Ordenanzas que conforman las Leyes de Indias, dieron fuerza legal a esta confluencia de sangre. En el Libro IV - Capítulo 6 - Ley VI, don Felipe II dispuso: "Que los pobladores principales y sus hijos y descendientes legítimos sean hijosdalgo en las Indias."

En nuestro caso, una de nuestras cuatro ramas principales, los Ortiz de Rozas, penetran con sus raíces en lo más hondo de la tierra americana, mas concretamente en el Paraguay, noble tierra de los ascendientes de la llamada “Leonor de América”, quien de su unión con el insigne español Domingo Martínez de Irala, dejó una gran descendencia.

Hoy brindamos a nuestra familia, la descendencia continuada hasta nuestros días, de quién fuera el genearca de este linaje en América y de la venerable Leonor, quien fue, como expresara la historiadora paraguaya Doña María Antonia Orellado Rojas de Fossati: “légitima dueña y señora de estas tierras americanas, abuela de nuestro primer historiador Ruy Díaz de Guzmán, generosa madre india, que amamantó cariñosamente a su hija, a la conocida y reconocida hija de Irala, heredera incuestionable de nuestro rico acervo americano.”

DON DOMINGO MARTÍNEZ de IRALA - Explorador y conquistador español, nacido en Vergara, Provincia de Guipúzcoa, País Vasco, España, en 1509 y muerto el 3 de octubre de 1556, a los 46 años, en Asunción del Paraguay.
Está considerado como una de las personalidades más notables entre quieren fueron los primeros conquistadores españoles en América y el padre fundador de la actual República del Paraguay. Hijodalgo con mayorazgo, a la muerte de su padre, Don Martín Pérez de Irala, vendió todos sus bienes libres del vínculo de mayorazgo y viajó con Don Pedro de Mendoza al Río de la Plata en 1534, asistiéndolo como su secretario. Participó en la primera fundación de Buenos Aires e intervino en las luchas por su defensa.

Fue nombrado capitán de una de las tres naves, que el 14 de octubre partieron de Buena Esperanza para remontar el río Paraná en la expedición de Don Juan de Ayolas, cuya misión era descubrir la Sierra de la Plata. Al internarse Ayolas en el Chaco, Martínez de Irala, queda a cargo, como Gobernador interino, hasta que en el año 1539, preocupado por su ausencia, va en su búsqueda. Al enterarse de su fallecimiento, regresa a Asunción, formando en 1542 el primer ayuntamiento.

En el año 1552, el Rey Carlos Iº lo nombra Gobernador del Río de la Plata, cargo que desempeña hasta su muerte. Al referirse a Irala, en su obra “Descubrimiento y Conquista del Río de la Plata y el Paraguay”, Don Julio César Chaves, nos dice: “Su grandeza es indiscutible, apareciendo en su vida y su obra como par indiscutido de Cortés y de Pizarro, pues si éstos ganaron imperios organizados y cobraron fabulosas riquezas, el vizcaíno construyó el suyo no hallando oro y plata para cimentarlo.” Se unió con una hija del cacique MOKYRASÉ y de su mujer YAGUACÁ VERÁ, llamada YBOTY IYÚ, quién al abrazar la religión católica apostólica romana, adoptó el nombre cristiano de LEONOR.

“Imponente en su atavío de gala, se destacaba el Cacique Mokirasé en un amplio claro del bosque a presidir el casamiento de su hija. El valor, primordial atributo para imponerse y elevarse por encima de los otros, daba inconfundible sello de garantía al respetado “Mburubiyá.”
(1) La agudeza, inteligencia y visión, como la forma a la materia debían estar unidas en la robusta personalidad del hombre luchador para lograr gobernar con éxito. El orgullo y la dignidad del rango se hacían visibles necesariamente, justificando la posición de este varón excepcional, realmente superior en latitudes recién holladas por escasas plantas europeas. Indígenas de todas las edades y sexo se mantenían alrededor del jefe omnímodo, justamente subido en tan codiciado puesto de mando por derecho sucesorio y por prendas personales.”

“Rumor de pasos se escuchó entre las caídas hojas secas aplastadas por gruesas y altas botas. Venían del sur los calzados pies sin cuidarse de amortiguar el ritmo acentuado de la marcha. Unos hombres blancos escoltados por varios indígenas avanzaban resueltamente hacia el centro del espacio abierto. Estos quedaron rezagados, mientras la comitiva con su jefe de alto coturno a la cabeza polarizaba miradas inquisitivas de los naturales. Quién atraía inumerables ojos renegridos llamábase Domingo Martínez de Irala”

“Los conquistadores hispanos, de acuerdo a la concepción política y táctica del capitán, se prestaban a participar en el desarrollo de una ceremonia para unir, según las exigencias de estos habitantes selváticos, a una bella adolescente hija del cacique y al indiscutible osado como perspicaz representante del diplomático caudillo aventurero”

“Protocolares saludos cambiaron nuestros dos conductores de aspecto y orígen muy diverso. Durante la ceremonia daba conmovedor toque la unción que ponían algunos seres en esa hora transcurrida precisamente dentro de aquella selva milenaria. Los guaraníes tenían profundas convicciones tradicionales; eran rectos, sin malicia, no conocían refinados vericuetos de conciencias guiadas por diversos códigos morales justificando los pasos al costado o el zigzag.”

“Serena estaba la niña ayudada por su inocencia, transcurrida entre gratas incursiones para gustar frutos silvestres en nuestra rica floresta, alternando excursiones a caza de mariposas. Nada sabía de inquietudes o rebusques mentales. Los labios cerrados de la doncella sumisa no temblaban; sus párpados velados rescataban miradas al hombre que sería el padre de su hija y la había elegido por compañera en esta tierra, donde no se conocía mujer blanca para suavizar la ruda labor de tan extraños visionarios.”

“El padre, amo respetado, la entregaba en este acto público según los ritos de su casta. Ella le debía obediencia ciega; sin chistar iría a compartir su vida con un desconocido que no la defraudó, porque era sano, limpio, inteligente, activo, digno, idealmente superior a todo lo que una criatura guaraní podría haber soñado en sus simples persecuciones de bellísimos ninfálidos. Su constitución vigorosa no permitió que la aniliquilara ni marchitara ese otro mundo diferente donde imperaba el caudillo blanco, moviéndose libremente de acuerdo a sus cálculos y a su temperamento intrépido.”

“Leonor, primera madre de tantos brillantes linajes, unida a Domingo Martínez de Irala está en nuestra historia americana sin desmedro, sin mancha, sin mancilla; la reconocemos por su fidelidad, su abnegación puesta al servicio de la familia con innata sensibilidad femenil. Pasó a vivir en la sociedad de los hispanos, depués de haber cumplido con los ritos que le exigían los dioses y su gente; no era el botín de un saqueo, no fue raptada, cambiada por cuentas de colores o caballos.” (2)
Padres de:

DOÑA URSULA de IRALA - Reconocida por su padre como su hija legítima, en su testamento firmado el 13 de marzo de 1556. Hija de un gran jefe -pero español -, como su madre Leonor gozaba del respeto y el cariño de la población. A pesar de que corría por su venas la sangre de orgullosos hidalgos mezclada con la de bravíos dueños de tierras americanas, el destino de Ursula y el de su madre, tenían muchos puntos en contacto. Inocentes y puras, las dos fueron entregadas por sus respectivos padres solamente con fines políticos arreglados entre caudillos que se encontraban frente a frente, en bandos opuestos, con un íntimo deseo de paz, de armonía y de supremacía al mismo tiempo. (3) Contrajo matrimonio a los trece años de edad con DON ALONSO RIQUELME de GUZMÁN y PONCE de LEÓN VERA, nacido en 1523, en Jeréz de la Frontera, España, quién pasó al Río de la Plata con su tío Adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca y en cuya ascendencia se puede encontrar al Rey Alfonso IX de León, al Rey Jaime I de Aragón y a otras ilustres figuras del medioevo español Esta alianza fue consecuencia de los acontecimientos que se vivieron en la ciudad de Asunción, entre los partidarios del Capitán Martínez de Irala y los de Alvar Nuñez, Alonso defendió siempre la causa de su pariente. Una vez depuesto éste y nuevamente Martínez de Irala en el gobierno, fue hecho prisionero por conspirar y pendía sobre el y sus compañeros condena de muerte, la que fue levantada, por intervención de sacerdotes y vecinos de Asunción, estableciéndose así una paz por medio de alianzas matrimoniales, ya que cuatro hijas del gobernador Martínez de Irala se casaron con cuatro capitanes rebeldes. Fue luego Alguacil Mayor del Paraguay y Teniente de gobernador de la Guayra y Alguacil Mayor y Alcalde de Asunción. Conquistador y vecino encomendero de Asunción. Padres de:


DOÑA CATALINA DE VERA y GUZMÁN - Quien contrajo matrimonio con DON GERÓNIMO LÓPEZ de ALANIS, nacido en 1557, en Zaragoza, España, vecino fundador de Concepción del Bermejo. Catalina es hermana entre otros de DON RUY DÍAZ DE GUZMÁN, Alguacil Mayor, Gobernador de los Chiriguanos, y nuestro primer historiador, autor de “La Argentina.” Padres de:

DON RODRIGO PONCE de LEÓN Maestre de Campo. También llamado RODRIGO LÓPEZ de ALANIS, quién tomó el apellido de su bisabuela y contrajo matrimonio en Buenos Aires, en el año 1635, con DOÑA ISABEL de NARRAHO HUMANES de MOLINA, hija de Don Cristóbal de Naharro, natural de Antequera, España, Alcalde Regidor y de Doña María Isabel Nieto Humanes de Molina. Padres de:

DOÑA CATALINA PONCE de LEÓN y GUZMÁN - Bautizada el 7 de noviembre de 1655, en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Buenos Aires, -Libro de Bautismos Nº 2, folio 81-, quién contrajo matrimonio en Buenos Aires, el 12 de enero de 1679, en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced -Libro de Matrimonios Nº 3, folio 82-, con DON JUAN BAUTISTA FENÁNDEZ PARRA, natural de Brieva, Provincia de Burgos, España. Padres de:

DOÑA ISABEL FERNÁNDEZ PARRA o PONCE de LEÓN - Bautizada en Buenos Aires, el 25 de agosto de 1689 -Libro de Bautismos Nº 4-, quién contrajo matrimonio, el 25 de abril de 1708, con DON PABLO GONZÁLEZ de LA CUADRA, natural de San Julián de Muzquez, Alcalde Ordinario, Intendente de Real Hacienda, Gobernador y Capitán General del Río de la Plata. Padres de:

DOÑA CATALINA de la CUADRA FERNÁNDEZ PARRA - Bautizada en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Buenos Aires, el 19 de julio de 1723, quién contrajo matrimonio, el 10 de abril de 1759, en la Iglesia Catedral de Buenos Aires, con DON DOMINGO ORTIZ de ROZAS y RODILLO de BRIZUELA, bautizado en Sevilla, en la Iglesia Parroquial de Santa Ana, el 9 de agosto de 1721, Cadete del Real Cuerpo de Guardias Españolas de Infantería. Pasó al Río de la Plata, como edecán de su tío el Conde de Poblaciones, Don Domingo Ortíz de Rozas y Villasuso,Capitán General de Buenos Aires, Presidente de Chile el 25 de mayo de 1746, hermano de su padre Bartolomé. Padres de:

DON LEÓN ORTIZ DE ROZAS y de la CUADRA - Bautizado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Buenos Aires, el 11 de abril de 1760. Cadete del Regimiento Fijo de Buenos Aires, a los siete años, por especial merced de Su Majestad el Rey de España. Falleció el 13 de agosto de 1839. Contrajo matrimonio en la Iglesia Catedral de Buenos Aires, el 30 de septiembre de 1790, con DOÑA AGUSTINA LÓPEZ de OSORNIO, bautizada el la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Buenos Aires, el 27 de agosto de 1775 y fallecida el 13 de diciembre de 1845. Padres de:

DOÑA AGUSTINA DOMINGA MARTINA ORTIZ de ROZAS y LÓPEZ DE OSORNIO - Bautizada el 20 de enero de 1816, en la Iglesia de Nuestra Señora de Monserrat de Buenos Aires -Libro de Bautismos Nº 4, folio 420-. Hermana menor de Don JUAN MANUEL de ROSAS. Contrajo matrimonio en la Iglesia Catedral de Buenos Aires, el 25 de marzo de 1831, con DON LUCIO NORBERTO MANSILLA y BRAVO de OLIVA, bautizado en la Iglesia de Nuestra Señora de Monserrat de Buenos Aires, el 2 de marzo de 1792 -Libro de Bautismos Nº 2, folio 70- y fallecido en Buenos Aires, el 10 de abril de 1871. General de la Nación, Defensor de Buenos Aires en las Invasiones Inglesas, Guerrero de la Independencia y de la Guerra con el Brasil, Héroe del Combate de la Vuelta de Obligado, declarado Prócer Benemérito de la Provincia de Buenos Aires. Padres de:

DOÑA EDUARDA MANSILLA y ORTIZ de ROZAS - Nacida el 11 de diciembre de 1834, en la ciudad de Buenos Aires y bautizada en la Iglesia de San Ignacio, de la misma ciudad, el 11 de enero de 1835 -Libro de Bautismos Año 1835, folio 171-, quién contrajo matrimonio en Buenos Aires, el 31 de enero de 1855, en la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel -Libro Año 1855, folio 66- con DON MANUEL RAFAEL GARCÍA AGUIRRE, hijo de DON MANUEL JOSÉ GARCÍA FERREIRA y de DOÑA MANUELA ISIDORA JUANA de AGUIRRE y ALONSO de la JARROTA, quienes tuvieron seis hijos, una mujer y cinco varones, que adoptaron el apellido compuesto GARCÍA-MANSILLA y formaron las ramas: Marrier de Lagatinerie García-Mansilla ; García-Mansilla García Cortina y García-Mansilla Ossipoff.

(1)Se llama "Mburubiyá" al jefe de los guaraníes.

(2) Relato de la ceremonia del casamiento de Leonor con Domingo Martínez de Irala, por María Antonia Ortellado Rojas de Fossati, en su libro: “Leonor de Ameríca”. Dicha publicación fue editada en Paraguay en el año 1971.

(3) María Antonia Ortellado Rojas de Fossati. Leonor de América. Asunción del Paraguay. Año 1971

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