viernes, 7 de agosto de 2009

Manuel Florencio Mantilla. El periodista correntino en su centenario.

Por Juan Carlos Raffo.

Sin duda, al releer la historia de nuestra Provincia de Corrientes emerge con perfiles propios y sobresale del relieve de una pleyade de talentosos hombres que abrazaron el periodismo, el doctor Manuel Florencio Mantilla, a quien debemos recordar con estridencia el próximo 17 de octubre al cumplirse el centenario de su fallecimiento.

Nacido en Saladas el 25 de julio de 1853 hizo sus primeras letras en su pueblo y al fallecer su padre, con 11 años, logró con esfuerzo su madre instalarse en la Capital correntina donde terminó el colegio primario en el Convento franciscano. Logró con otro esfuerzo su mamá que ingresara en el Colecio Inmaculada Concepción de Santa Fe. De allí viajó a Buenos Aires a terminar el secundario en el Colegio Nacional Buenos Aires y egresó como abogado en 1874.

Cumplía 21 años cuando recogía su diploma de doctor en jurisprudencia. Egresó de la facultad de derecho en 1874 y se trasladó a Corrientes. Su tesis versó sobre “La Traición a la Patria”. Le había quedado huellas cuando de niño observó como algunos comprovincianos se habían plegado a los paraguayos invasores.

Este hecho grabó en su espíritu profunda indignación y no pudo dejar de consignarlos. Llega el 4 de mayo de 1874 a Corrientes y ocupa un lugar de combate en el Diario El Argos, un periódico afecto a la candidatura del doctor Nicolás Avellaneda y que colaboraba con el gobierno de Gelabert. Lo redactaban el doctor Emilio Díaz, Daniel Artaza y Manuel Pedevilla.

El Dr. Mantilla compró al doctor Díaz su parte y el 10 de mayo comenzó al frente de la redacción acompañado de Daniel Artaza.

No fue partidario de la candidatura de Avellaneda y tampoco de la de Mitre, porque se inclinaba por el doctor Manuel Quintana, a quien admiró siempre.

Tampoco simpatizaba con la alianza gobernante “EL FUSIONISMO” integrado por federales y sectores del liberalismo.

Se sumó al Partido Liberal e inició una intensa tarea de reconstrucción y unificación partidaria. El ambiente de Corrientes estaba caldeado. El Argos cambia de tono, se vuelve crítico al gobierno de Gelabert reconociendo lo bueno y condenando lo malo.

Se venía la elección nacional y Juan Vicente Pampín organizó todo para apoyar a Avellaneda y Roberto Billinghurgst presidió el apoyo a Mitre. Finalmente el periódico el doctor Mantilla, a través de las páginas de El Argos, sotiene la candidatura de Nicolás Avellaneda y la Esperanza la candidatura de Mitre.

Este fue el comienzo der sus luchas. Abrazó la política con pasión, aunque su concepto moderno de lo que debía ser la política le trajo complicaciones permanentes.

No fue gobernador por su enorme desprendimiento pero si aceptó, incluvive presionado por sus amigos y las circunstancias, la diputación nacional y senaduría nacional en dos períodos cada una de esas bancas.

La Ley Mantilla que organiza definitivamente la isntitución Frefectura Naval Argentina, es su iniciativa más trascendente, aunque contribuyó con muchas otras, incluyendo la organización del estado provincial durante el gobierno de Felipe J. Cabral en 1878, inaugurando en esa oportunidad la institución educativa "Consejo Provincial de Educación".

El hombre sin duda de mayor ilustración universal que haya dado Corrientes a lo largo de su historia: filósofo, sociólogo, abogado, historiador por excelencia y autor de la obra que dio base a la historia provincial.

Nunca antepuso su idea partidaria a sus definiciones de hombre de estado. Esto lo llevó a enfrentarse con políticos de Corrientes y del paáis, en muchos casos íntimos amigos.

Pudo ser el vicepresidente de Manuel Quintana antes que José Figueroa Alcorta cuando fue nominado en octubre de 1903 en la Convención de Notables, y una vez más puso el interés del país ante que su persona.

El periodismo fue su pasión. No lo eclipsó su acción partidaria, la que en casos extremos lo llevó a empuñar armas, como 1878 revolución liberal y 1903 revolución radical a la que acompañó en Corrientes.

Cuando fue Ministro de Felipe J. Cabral en 1878, en vísperas de elecciones, abordó el estudio de la Ley electoral, proponiendo ya entonces el VOTO SECRETO. “Aunque era consciente que había que adoptarlo más adelante, porque en ese instante crearía un predominio de los alfabetos, quedando la mayoría de la población a merced de éstos.”

La elección debe ser libre, absolutamente libre decía Mantilla en circular dirigida a las autoridades de Campaña, con motivo de la elección a diputados nacionales. La autoridad tiene en el acto electoral y antes, la misión de garantir la verdad del sufragio; y todo otro objeto que de a sus facultades, es criminal”. Será destituido todo empleado que directa o indirectamente se mezcle en la elección, ya sea en el trabajo como en el votar.

“El gobierno no ha sido establecido para provecho de los que mandan, sino para felicidad del pueblo”. El mandatario es un comisionado del pueblo y le es rebelde, le es traidor, cuando en beneficio propio convierte el mando”.

El 11 de julio de 1878 contrajo matrimonio con Rosalía Pampín, hija del ex gobernador Juan Vicente Pampín y Ana Lagraña.

En el dia del periodista, es bueno recordar y por ello invito a abrevar en la fuente de este notable correntino.

Fuente: Moarandu.com.Diario online. Viernes 7 de agosto de 2009.

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